Ahora se mirarán a la distancia. Cada quien en su trinchera cada quien en su propia división.
Ya no más Hugo Sánchez y Sergio Egea. Hoy el argentino naturalizado español, a quien muchas veces se le acusó de ser el verdadero director técnico de los equipos que manejaba Hugo, ahora dirige al Altamira en el Ascenso MX, mientras que Sánchez Márquez lo hará en la Liga MX con los Tuzos del Pachuca.
Cada quien en su lugar. "Y es que sabíamos cual era. Yo sabía que mi sitio era de auxiliar, y que Hugo era el técnico. Me dolía lo que siempre decían y especulaban; es que en verdad no conocen a Hugo Sánchez", manifiesta Egea para CENTRAL DEPORTIVA.
Durante nueve años compartieron de todo. La era de gloria en el Club Universidad Nacional; el paso fugaz por Necaxa; la conquista de la Selección Nacional y su caída, para finalizar con su aventura en España, al mando del Almería.
Nueve años que llegaron a su fin.
Egea confirma que la separación se dio en buenos términos: "Tenía un compromiso con el Altamira que al final no me quiso liberar para ir con Hugo a Pachuca, él lo entendió porque él es un hombre de palabra y yo le di mi palabra al Altamira".
Ahora habrá que demostrar que ambos lados están bien, sin estar juntos. "¿Demostrar? No lo creo. Hugo está bien asesorado y hará de Pachuca un equipo triunfador y aquí trateremos de escribir nuestra historia".
La eterna polémica
-¿Y quién dirigía, Hugo o tú?
-Me dolía que se dijera eso. Porque a los grandes hay que venararlos. Hugo ha sido el mejor futbolista de este país, tanto que el Real Madrid no ha conseguido un ‘9' como lo era Hugo Sánchez. Merece un trato mejor, más respeto, ¿sabes por qué? porque es derecho, derecho y respetuoso. Ha aportado mucho a México y creo que no se lo han reconocido. En mi país Maradona es Dios.
Mas la polémica los siguió durante los años que la pareja estuvo junta, ¿por qué parecía eso?
"Porque Hugo es muy exigente y quería que todo estuviera listo para cuando él comenzaba a trabajar. Siempre supe que si a Hugo le iba bien, a mí me iba bien. Yo insinuaba, yo sugería, pero el que tomaba la decisión siempre era él: Hugo Sánchez. Si yo me hubiera metido en su zona y él en la mía, no hubiéramos durado tantos años juntos, porque vienen las envidias, meterse en la parcela de otro nunca funciona.
-¿Hugo no era más motivador?
-Nada que ver con eso. Mi labor era estar atento para que el primer entrenador realizara los trabajos preparados. Hugo es exigente y para estar junto a él tú tienes que ser mucho más exigente, a veces tienes que adelantarte a las cosas y me gustaba, soy parecido a él y repito, sabía cuál era mi lugar: primer auxiliar y si defendía mi trabajo es porque me fascina.
La vida sin Hugo
Al final, todo queda ya en recuerdos, "fueron años bárbaros. Fue lindo trabajar con Hugo Sánchez, es un grande. Fuimos compañeros durante nueve años, nos llevamos bien en las buenas y en las malas. La pareja funcionaba a la perfección".
-Ahora lo verás a la distancia.
-Hugo tiene don para armar buenos cuerpos técnicos, buenos equipos, sabe ponerlos a trabajar porque se rodea de gente de bien... Le va a ir excelente, ya lo verás".
La llegada de Nery, afirma, le conviene mucho, "sobre todo al jugador. Hay que recordar que el mejor Nery fue el que estuvo bajo las órdenes de Hugo. Y si Castillo toma esta oportunidad muy en serio, volverá a figurar, lo aseguro".
-¿Y Sergio Egea?
-Pues a liberar mi vocación. A tratar de subir al Altamira. Hugo hace su camino, yo el mío, cada quien en su lugar como siempre lo hicimos".