Sebastián González, ferviente admirador de Chespirito
En cada uno de los equipos que estuvo
Mostró su pasión por el gran Chespirito
Algunos lo llamaban Chapulín Chamagol
Los niños lo admiraron y copiaron
Chamagol también lloraba como Quico
Y pegaba como Doña Florinda
Se abrazaba con el Profesor Girafales
Amenazaba el área con su Chipote Chillón
Y festejaba al ritmo de Eso, eso, eso...