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Cáncer! seis letras, una palabra que de inmediato provoca temor, frustración, porque es sinónimo de muerte.
Pero lo primero que vino a la cabeza de José Luis Sixtos, quien se
encontraba en la cúspide de su carrera como futbolista, en el 2001, fue
preguntar... "¿cuándo vuelvo a jugar?".
Porque Sixtos aguantó todo: dolor, angustia y en que su vida colgara
prácticamente de un hilo, sólo por un simple sueño: volver a patear un
balón.
Y es que el futbol, no sólo fue un juego para el ex defensa central, no
sólo fue una profesión, fue su principal arma en la gran batalla que
libró no sólo para sobrevivir, sino para vivir por su pasión.
José LUis Sixtos, un alto defensa central que inició su carrera en Cruz
Azul en 1991, no imaginó que al cambiar de equipo, al Puebla, diez años
después, comenzaría a jugar el partido más importante de su vida,
partido que ganó, pero que dejó secuelas, "no físicas,
porque estoy sano, estoy fuerte, pero a pesar de que vencí al cáncer no
vencí al futbol, o mejor dicho a los que lo manejan, ya que
prácticamente me obligaron a retirarme"...
CANCER
"Uno conoce su cuerpo... y pues sabía que algo andaba mal, algo que
antes no había estado ahí, pues apareció", recuerda Sixtos a años de
distancia de aquellos negros día.
Era una "bolita" en uno de sus testículos, después de muchos estudios, lo sabría: "era cáncer testicular"...
"Le comenté al doctor de Puebla lo que pasaba y este... ¡imagínate!, me
contestó con evasivas.. ‘ha de ser esto, ha de ser lo otro, tómate esto y
ya'. No me tomó en serio, le decía que me mandara a hacer estudios y
nada".
Entre risas y maldiciones, Sixtos recuerda que tomó la decisión de
tratarse por sus propios medios: "y desafortunadamente salió... eso. Me
hice más estudios, tenía que operarme, extirparme el tumor".
En la sala de operaciones José Luis iba sin miedo a morir, "te repito,
lo que me interesaba era saber cuándo volvería a jugar; no me importaba
qué me quitaran".
La intervención fue un éxito y un mes después José Luis estaba de nuevo
en las canchas, "estaba feliz", pero esto no había terminado.
Cada seis meses, el futbolista iba a realizarse exámenes y en diciembre
más malas noticias llegaron: "El cáncer volvió a aparecer: no había de
otra, tenía que entrar a quimioterapias y yo... pues no quería hacerme
nada, quería morirme en la cancha, yo sólo
quería jugar y jugar... Y es que sabía lo que iba a pasar después,
sabía que aunque saliera bien, a mi carrera le pondrían muchas
barreras".
LA MOTIVACION
En la soledad de su cuarto, débil por la radición que circulaba en su
cuerpo, para contrarrestar el mal, la mente y la pasión de Sixtos lo
mantenía el pie: "Sólo pensaba en regresar al futbol".
Sí, esa fue la motivación de José Luis para soportar dolor y darle la
vuelta a sus males.
"Ponía mis videos, de mis pocos momentos de gloria [bromea] y dentro de mí sólo repetía: ‘voy a volver, voy a volver a jugar'. Una vez el Puebla realizó un partido de práctica en Coapa contra el America; en ese tiempo vivía atrás del campamento. Desde una ventana vi el juego y desde ahí me motivaba, soñaba con ser parte de ese partido... ‘voy a volver a jugar' decía".
Así pasaron los días, las semanas y los meses. La larga cabellera que
distinguía a Sixtos y que desapareció por la quimioterapia, volvió a
crecer, las fuerzas lo hicieron levantarse de la cama y la pasión por
jugar lo hizo volver a caminar hacia el campo de
entrenamiento.
José Luis Sixtos estaba de regreso... aunque "ya no fue lo mismo. No se
me dio la oportunidad de regresar, como hubiera querido, fui limitado...
pero ¡volví a jugar!, aunque me quedé con la espinita de que pude dar
todavía más, ¡volví a las canchas!".
Al final, el cáncer no venció a José Luis, el futbol, su pasión lo sacó
adelante, aunque siente que en el descenlace, "lo que no pude vencer fue
a la gente de pantalón largo. Volví a jugar, es verdad, pero ya no en
Primera. Muchas veces iba como espectador
a los juegos amistosos, allá en el CAR y ahí sentado, viendo, se me
acercaban algunos directivos y agarraba equipo, pero sólo por seis
meses, porque todos tenían sus dudas de mi salud... al final no
alcanzó".
-¿Te discriminaron?
"Sí, claro que sí. Gente ignorante que no sabe lo que es esta
enfermedad, sienten que va a regresar, no lo sé... al final gané la
batalla por mi vida, aunque la pasión de mi vida, quedó truncada".
José Luis Sixtos es un sobreviviente, un hombre que a sus 40 años parece
que nunca sufrió esta terrible enfermedad. Está casado y trabaja dentro
del futbol, aunque no como quisiera: "Me siento orgulloso de estar de
pie y a la gente que está luchando contra
esto sólo les puedo decir que busquen porqué salir adelante, llámense
padres, hijos, futbol, no lo sé".
-¿Qué aprendiste de ganar la batalla contra el cáncer?
"Mmm. Bueno, hay que vivir la vida diferente. No somos héroes, pero no
nos dejamos vencer. Al final, sólo hay que buscar porque vivir... en mi
caso, yo, yo sólo quería volver a jugar".
fjs