Inés Sainz

1° de julio no se olvida

Pumas ha llegado a su aniversario número 50, e Inés Sainz dedica su columna a la historia del Club Universidad

 

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México, DF
lunes, 2 de julio de 2012 | 11:41

El de ayer ha sido un día que hemos vivido de una manera diferente, y no sólo me refiero a lo que significó la jornada electoral en México, sino a que el ámbito deportivo atestiguó dos momentos únicos: por un lado el Bicampeonato de España, tema al que me referiré a profundidad en mi columna de mañana; y por el otro a la fiesta azul y oro.

Y es que ayer el club Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México vivió una auténtica fiesta gracias a la conmemoración de su 50 aniversario en primera división. Es por ello que hoy dedico este espacio para reconocer a un equipo que no sólo nació con la etiqueta propia de un ‘grande’, sino que además ha sabido plasmar su historia y trascendencia en títulos que lo catalogan como tal.

Fue hace 50 años cuando los gloriosos Pumas empezarían a escribir su historia en el futbol mexicano, misma que no pudo iniciar de una mejor manera que con un debut ante otro ‘grande’, el América.

El 1º de julio de 1962, los Pumas –que dicho sea de paso venían de haber conseguido el ascenso como Campeones de segunda división- pisaron la cancha del mítico estadio Olímpico Universitario para medirse ante el América. Pese a la gran lucha que dieron los once guerreros universitarios el marcador no les favoreció y las Águilas se encargaron de silenciar un estadio que lució monumental al vencerlos por 2-0.

El inicio no fue con el pie derecho, sin embargo, a partir de ese momento nacería uno de los clubes de mayor envergadura del balompié nacional, mismo que con el paso de los años demostraría su poderío y se aferraría a un sitio en el cuadro de honor que hoy por hoy lo tiene como uno de los más seguidos y gustados equipos no sólo de México, sino más allá de nuestras fronteras.

Fue a partir de ese primer gran duelo en donde surgió con fuerza la gran rivalidad entre los universitarios y americanistas, misma a la que después se le sumaron otros equipos como Chivas y Cruz Azul.

El primer título llegó en la temporada 1976-1977, un torneo que resultó de ensueño y que los catapultó como una escuadra aguerrida y dispuesta a ganarse el respeto de todos, pues culminaron superlíderes con 50 puntos y vencieron en la Final a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara. Posteriormente, vinieron seis campeonatos más llenos de lucha, pasión y grandes leyendas que marcaron la historia de este club.

Así, Pumas festeja no sólo contar con siete estrellas en su honorable escudo, sino que también presume tener una de las aficiones más leales y apasionadas del continente, además de representar a la institución educativa más prestigiosa de México, lo que lo hace aún más trascendente. Todo mi reconocimiento a un club que ha sabido sortear dificultades y demostrar su grandeza en el terreno de juego. ¡Que sean muchos años más de gloriosos capítulos para esta gran institución. Enhorabuena!

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