Hace unos días en su colaboración semanal para Central Deportiva, Hernán Crespo nos decía que esta versión del Manchester United cuenta con grandes talentos que aún se encuentran en un proceso de desarrollo, por lo que lo hecho por ellos en la presente temporada le demostrará a Sir Alex Ferguson hasta dónde han cumplido con ese proceso.
Y ayer ante la sorpresa de muchos, el Manchester United quedó eliminado de la Champions League tras caer en su visita al Basilea, que con unos hermanos Frei inspirados, un capitán como Marco Streller y un ambiente pesado y hostil, cayó 2-1 para quedarse fuera del torneo que hasta hace unos meses disputó en la final frente al poderoso Barcelona en Wembley.
Lo anterior no debería ser visto como una sorpresa. Entiendo que el ManU es uno de los clubes más importantes de Europa y del mundo, pero también es cierto que el plantel actual está pasando por una metamorfosis muy necesaria, ya que gran parte de las figuras que funcionaron como el sostén de su imperio durante muchos años, se encuentran ahora más cerca del retiro que de un segundo aire.
Por ello ahora vemos en el Manchester United a tipos como David De Gea, Phil Jones, Chris Smalling, Jonny Evans, Danny Welbeck, Anders Lindegaard y Darron Gibson; todos ellos integrantes del equipo actual y chavos con un futuro excepcional, aunque carentes de la visión y experiencia que sólo el trabajo durante varios años les puede dar.
Y no debemos olvidar que en este grupo de noveles futbolistas encontramos también a Javier “Chicharito” Hernández, quien a pesar de que sigue siendo un “novato”, es ya un elemento de la lista de titulares gracias a que lo que hizo en su primera temporada como Red Devil, le entregó las credenciales necesarias para ser visto como un hombre indiscutible y consentido por afición y medios, haciendo aún más sobresaliente su trabajo hasta hoy.
Por ello es momento de pensar y reconocer el presente de una institución como el Manchester United, que fue, es y seguirá siendo poderosa con base en su ideología y trabajo, aunque para ello es
necesario atravesar pasajes como el de esta temporada, en la que se quedó sin poder competir por la Champions League y en la que seguramente no ganará la Liga Premier.