El día llegó. La fecha marcada en el calendario desde hace meses, el momento de la verdad es hoy y ahora. A las 13:00 horas se empezará a escribir un capítulo más entre los equipos más espectaculares del mundo en la actualidad. Tendremos la oportunidad de deleitarnos con lo que se pronostica será uno de los mejores partidos que hayan enfrentado entre sí el Real Madrid y el Barcelona. El equipo merengue llega con la consigna de defender con uñas y dientes el trabajo de toda la temporada, pero más allá de ser ese su pensamiento, se encuentra el hecho de que su orgullo está dolido, se juega mucho más que la Liga en este partido; se juega el prestigio.
Con tan sólo cuatro partidos restantes en esta temporada en la Liga española, el duelo de hoy marcará el camino del que seguramente será el monarca absoluto. Ya sólo son cuatro puntos de diferencia entre ambos en la tabla y hoy, pase lo que pase, esa diferencia sufrirá modificaciones importantes: puede recortarse a 1, puede mantenerse en cuatro, y por supuesto, puede también hacerse inalcanzable en siete puntos.
Hace dos meses y nueve días el conjunto de José Mourinho logró ponerse a 10 puntos de distancia de los catalanes, gracias a su victoria frente al Levante por 4-2 en el Santiago Bernabeu, y a la derrota de su acérrimo rival 3-2 contra el Osasuna en el Reyno de Navarra.
En ese entonces Josep Guardiola, sus jugadores, los medios y hasta los aficionados comenzaron a creer que después de tres títulos de Liga consecutivos había llegado la hora de dejar la corona para que los merengues regresaran a la cima.
Sin embargo, el paso de las jornadas ha sido benévolo con el Barça, las cosas se han modificado a favor de Messi y compañía a tal grado que hoy cuentan con grandes posibilidades de reconquistar su título.
Aunque por otro lado, la victoria del Real Madrid en Barcelona es algo que no puede descartarse, a pesar de que los merengues ostentan una marca de sólo un triunfo por década en la casa de su némesis, pues en los últimos 30 años sólo han logrado llevarse la victoria en tres ocasiones, siendo la última en la jornada 17 de la temporada 2007-08, que coincide a su vez con su última corona en España.
En aquella ocasión, el mejor equipo del siglo XX para la FIFA logró remontar en la tabla una diferencia de hasta nueve puntos, dejando atrás al Barça y haciendo que los dirigidos por Frank Rijkaard los recibieran en su casa con el tradicional “pasillo”, hecho que sigue en la memoria de culés y merengues por lo espectacular que resultó la caída del Barça en la Liga frente a su máximo oponente.
De esta forma, es como hoy en el estadio Camp Nou viviremos la edición 82 de este clásico entre Barcelona y Real Madrid, una cita que nadie que ame este deporte debe perderse.