Este año comenzó muy distinto al anterior para El Chicharito Hernández; el difícil momento que algunos expertos en futbol habían vislumbrado en su carrera parece estar llegando. Si recordamos, justo esta semana se cumplieron dos meses de sequía de gol para el mexicano. Fue el pasado 26 de noviembre cuando Hernández logró su último tanto, ante el Newcastle United, en duelo que terminó empatado.
El nivel que exige el desgaste de pertenecer a un club como el Manchester United, tarde o temprano cobra factura: lesiones, baja de juego o por la simple ausencia de gol.
Incluso, en el cierre de año dediqué un espacio para reconocer los logros del mexicano; sin embargo, a pesar de que se mantiene como uno de nuestros mejores representantes en el futbol europeo, Javier Hernández ha tenido que sortear con determinación y, sobre todo paciencia, el complicado momento por el que atraviesa.
No quiero decir que no sea una racha reversible; lo que sí creo es que 2012 tendrá que ser de consolidación.
Lo que es un hecho es que en el Manchester United, Hernández no ha sido el único que ha padecido una situación así. Jugadores consolidados en el viejo continente como el búlgaro Dimitar Berbatov, quien pese a su experiencia y capacidad goleadora tuvo que conformarse con observar los partidos desde la banca cuando Chicharito Hernández entró en acción con el United. Si nos remontamos en el tiempo, recordaremos que estrellas como Cristiano Ronaldo y David Beckham en su momento también vivieron algo parecido. En el caso del astro luso, comenzó a hacer reiterativo su deseo de marcharse de Inglaterra luego de seis años con los Red Devils e incluso en algunas ocasiones se ganó las críticas de su propio técnico, quien molesto afirmaba que no permitiría las malas actitudes de Ronaldo. Después de muchos rumores, Cristiano fichó con el Real Madrid en uno de los traspasos más costosos del futbol europeo. David Beckham también optó por salir de los Diablos Rojos, pues su relación con Ferguson cada vez lucía más desalentadora. Así, a pesar de que el United había iniciado negociaciones con el Barcelona, David firmó con el Real Madrid.
A pesar de que las circunstancias son distintas a las de Cristiano y Beckham, Javier Hernández no está exento de que su estancia en Inglaterra no sea siempre color de rosa, ni su relación con su DT la mejor; sin embargo, el temple y la madurez que sigue mostrando día con día el mexicano le ayudarán a forjar una carrera exitosa y de muchos triunfos más. Únicamente dependerá del mismo Chicharito la rapidez con la que se levante y siga viendo hacia adelante. Tiene el corazón y el talento para seguir brillando por mucho tiempo más.