Inés Sainz

Cruz Azul, en el ocaso

Nuestra columnista nos habla sobre la actual situación del Cruz Azul y su compromiso como 'equipo grande', luego de su actuación ante las Chivas en la J10 del Clausura 2012

 
México D,F.
martes, 13 de marzo de 2012 | 06:15

Es bien sabido por todos que un equipo que ostenta la etiqueta de “grande” tendrá, por su historia, pasado rico en títulos y momentos de grandes hazañas, los reflectores encima constantemente.


Cuando uno de estos “grandes” va bien, se habla de él, y cuando va mal, las críticas se vuelven más severas que si se tratara de cualquiera otro. Aclaro, no por demeritar el accionar del resto de los equipos, sino porque la misma historia del futbol mexicano así nos lo marca.


Es por ello, por todo lo que este tipo de clubes representa, que cargan con la gran responsabilidad de mantenerse siempre en un nivel aceptable, y digo aceptable, porque la ciencia y la lógica nos dicen que un equipo no puede estar siempre en lo más alto. El futbol es un deporte en el que las altas y bajas son parte de él, de lo que significa su esencia.


Hoy en día, nuestro balompié nos ofrece tintes diversos respecto del accionar de estos equipos, pues América cada día se ve mejor; Chivas, con sus resultados recientes, levanta la mano por un lugar en Liguilla, luego de un inicio para el olvido; mientras Pumas y Cruz Azul lucen con un panorama cada vez más desalentador, siendo los celestes quienes han mostrado mayor inestabilidad en la campaña.


Hoy, el centro de mi columna será Cruz Azul, equipo al que en repetidas ocasiones he mencionado le guardo un cariño especial y que hoy tiene a su afición más cabizbaja que nunca.


Me parece inadmisible, desde cualquier arista, que un club de la grandeza y relevancia de éste se dé el lujo de mantenerse en un nivel de conformismo que si hoy terminara la campaña regular, lo tendría fuera de la contienda por el título.
Me resulta completamente injustificable el futbol que exhibe La Máquina, un desempeño aferrado a defender resultados, cuando la filosofía de este club marca lo contrario; un juego que abandona completamente la mentalidad ganadora y que deja en el olvido el espectáculo.


Es incomprensible que con un estratega experimentado como Enrique Meza a la cabeza, la escuadra olvide que el futbol pasa, además de los resultados, por generar un juego dinámico y que resulte atractivo para los aficionados que se esfuerzan por acudir al estadio para hacer sentir el apoyo hacia sus ídolos.


Cruz Azul cuenta con una plantilla de jugadores de larga trayectoria, en donde las figuras de hombres como Emanuel Villa, Christian Giménez, Chuy Corona, Gerardo Torrado e Israel Castro, deben reflejar sobre el terreno de juego un futbol aguerrido y competitivo, que vaya de la mano con resultados que sitúen a este equipo en la élite del balompié nacional, pues son ya prácticamente 15 años de no alzar la Copa.


Es momento de hacer una autocrítica, una reflexión profunda de lo acontecido en estas semanas y que ha dejado mucho que desear. Hoy en día, Cruz Azul está lejos de ser una escuadra temible, un rival difícil que dé pelea y con aspiraciones de ser campeón.

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