Inés Sainz

La Monarquía

Carlos Guerrero nos habla del gran desempeño en el torneo del líder general de la competencia

 

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México, DF
lunes, 27 de febrero de 2012 | 09:32

No es una regla el que el líder general de una competencia sea el que mejor futbol desempeñe. Muchas ocasiones, la cima no es más que un cúmulo de engañosas circunstancias. Pero en este caso el primer lugar que tiene en su poder Monarcas, es más que merecido. Sus números son congruentes, acordes y directamente proporcionales a lo que ha generado en la cancha tras ocho jornadas disputadas.

El cuadro michoacano encontró equilibrio en todas sus líneas. Algo que torneos anteriores no podía presumir. Monarcas era un equipo con buen despliegue, gran medio campo y efectivo en el ataque pero con irregularidad defensiva.

Durante mucho tiempo Tomás Boy ante la ausencia de su líder Mauricio Romero -aunado a otros jugadores lesionados y suspendidos- debió improvisar su línea baja durante varias jornadas. Dos laterales naturales como Adrián Aldrete y Enrique Pérez llegaron a trabajar como una dupla de centrales.

A Monarcas le faltaba un toque importante de solvencia y solidez en la primera zona. Hoy lo tiene con el regreso del zaguero argentino.

Morelia es un equipo que goza de suficiente madurez, entiende a la perfección lo que pretende su estratega, es disciplinado tácticamente, muestra variantes y contribuye con el ese espectáculo tan ansiado por el aficionado.

Hoy Monarcas es un francotirador con temple y pulso, un alpinista que dosifica su energía, un meticuloso abogado que no estampa su firma antes de casi memorizar el caso, un cirujano plástico que sabe esconder con arte el rastro de una operación exitosa.

Se mueve en la cancha con suma precisión y hace ver sencillo lo que resulta para muchos complicado.

Monarcas transite, mueve sentimientos en 90 minutos, ha resultado una agradable tormenta en tiempos de supuesta sequía y Tomás Boy, uno de esos directores de cine que con su apellido ya genera garantía para una película de nominaciones.

Vilar detiene, Romero protege, Leao reparte, Rojas abre, Lugo sirve, Márquez asocia y Sabah resuelve. Y en ese mismo lapso en que se lee dicha sinopsis, Monarcas traslada la pelota al terreno ajeno para intimidar al adversario con algún intento trabajado.

Hacía tiempo yo no veía un equipo con tan certero despliegue y rendimiento. Ahora tiene buena banca, recursos de sobra para un momento de crisis en el juego.

Con lo mostrado, la obligación crecerá para el conjunto de Tomás Boy. Es ahora o nunca para dar el gran salto, para demostrar que el espectáculo no debe estar en constante conflicto con la efectividad. Se arriesga porque se cuenta con el armamento necesario y se arriesga porque se sabe utilizar.

Los números del torneo se visten con el fino traje de la congruencia, algo que no siempre suele suceder.

fjs

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