Cuando estamos a punto de llegar a la mitad del Clausura 2012, comenzamos a visualizar a los equipos que serán los que tendrán los reflectores encima a partir de ahora, pues su compenetración, resultados y nivel de juego, así nos lo hacen saber.
No debe ser una sorpresa para nadie, que luego de ocho jornadas disputadas sea el Morelia el que ocupe la posición de honor en el balompié nacional, pues me parece que hoy por hoy es la escuadra que mejor futbol despliega.
El paso casi perfecto que llevan los hombres de Tomás Boy en el torneo, y digo casi, porque tienen en su cuenta una derrota correspondiente a la segunda fecha ante Pumas, nos da los suficientes argumentos para pensar que el cuadro michoacano es un serio aspirante al título.
A diferencia de algunos torneos, esta vez, Monarcas presenta un equilibrio en todas sus líneas que lo hace ver imbatible sobre el terreno de juego, mismo que le costó encontrar a Boy, pues recordemos que la grave lesión que tuvo al central Mauricio Romero fuera de las canchas durante algunos meses, impidió en ese tiempo al estratega michoacano encontrar al cuadro ideal para hacer frente a las campañas.
Hoy, el panorama luce más que alentador para un equipo que cuenta con un portero confiable y experimentado como Federico Vilar, mismo que cada día que pasa se ve más acoplado; a una zaga defensiva con Romero como líder, impenetrable atrás y con jugadores como Enrique Pérez y Adrián Aldrete en las laterales que se han encargado de detener hasta al ofensivo más rápido y peligroso que se les ha puesto enfrente; a un medio campo inteligente y creativo, con hombres como Joao Rojas, Aldo Leao y un Recodo Valdez que parece vivir su renacimiento, y una delantera que se entiende a la perfección y que tiene como su mayor virtud, la contundencia con hombres como Gerardo Lugo, Miguel Sabah, y Rafael Márquez Lugo. Un plantel al que se le hizo justicia en la Selección Nacional y que tiene a Pérez, Lugo y a Sabah, en la mira del Chepo de la Torre.
Por si fuera poco, Tomás Boy le da ese extra por su polémica forma de ser, siempre tajante y que algunas veces resulta irritante para quienes se atreven a refutarle algo, y cuya fórmula ha resultado, luego de las múltiples especulaciones que incluso lo llegaron a situar fuera de este equipo.
Todo ello, aunado a un excelente trabajo de la directiva y un apoyo incondicional de su afición, han forjado parte del éxito que hasta ahora tiene al equipo como uno de los favoritos al campeonato.
No me cabe la menor duda de que este equipo cuenta con todo lo necesario para contender por el título, mismo que desde el Invierno 2000, no ha vuelto a ganar, pese a que se ha mantenido en los recientes años como constante en liguillas.
Morelia es una realidad; sin embargo, no hay que adelantarse, y la escuadra purépecha deberá valerse de su esencia de un futbol ofensivo, pero al mismo tiempo dinámico y que otorga espectáculo, de la paciencia y sobre todo, de no confiarse ante ningún rival, para esta vez culminar la obra de arte que en ocasiones pasadas lo ha tenido a un paso de la gloria.