La Liga española está en un momento de efervescencia total: entre la disputa por el título de Liga que tiene los nervios del Real Madrid y del Barcelona (y de sus respectivos aficionados) a flor de piel, y la batalla feroz a nivel personal que protagonizan Lionel Messi y Cristiano Ronaldo por obtener el Pichichi. Cada segundo de las últimas seis jornadas que faltan por jugarse puede convertirse en el definitivo, el que incline la balanza para cualquier equipo y cualquier jugador. Esos son los matices mágicos que esa liga nos brinda cuando el final de temporada se acerca, y aún se puede decir que no hay nada seguro para nadie y todo puede pasar.
La lucha por obtener el Pichichi está más viva que nunca; la guerra individual entre los considerados mejores futbolistas de mundo: Messi y Ronaldo, se ha convertido en una de las peleas más intensas y espectaculares que jamás se habían visto. Los dos se pisan los talones, no permiten que su adversario tome si quiera un respiro y pelearán a muerte por ostentar el título del mejor goleador.
Pero dado el momento de clímax por el que atraviesan tanto la estrella del Barcelona como la estrella del Madrid, también se fomenta que la polémica que los ha rodeado desde el comenzar de sus éxitos sobre quién es el mejor futbolista del orbe se vuelva aún más compleja.
El que se haga acreedor a este trofeo habrá dado un paso importante para avanzar en sus expectativas de ganar nuevamente el Balón de Oro, aunque claro está que lo que consigan colectivamente -llámese Champions o Liga- será también el contrapeso de la balanza hacia sus aspiraciones personales.
Con diferentes caminos y diferentes habilidades los dos muestran su tremendo potencial. Nunca antes se había mostrado tanta superioridad de dos goleadores sobre el resto de los atacantes del mundo y, tal vez, el que sean tan diferentes es algo que hace más atractivo este duelo. Es fácil tomar partido hacia uno u otro, ya que la gente suele identificarse mejor con alguno de ellos rápidamente. Yo, que tengo la suerte de conocer a los dos, puedo decirles que ambos son buenas personas, que su mentalidad ganadora la llevan al extremo en su vida dentro y fuera de la cancha, que son muy accesibles y amables con sus fans, así como muy apegados a su familia. Tal vez de Messi puedo decir que es sencillo dentro y fuera del terreno de juego, mientras que la personalidad de Ronaldo sí se transforma a la hora de disputar los 90 minutos.
Lo que sí se agradece es la feria de goles que nos han regalado este par de cracks en las últimas tres temporadas de la Liga española. Messi acumula 104 goles en la Liga, con lo que alcanza un promedio de 1.05 goles por partido en esta batalla vs. Cristiano (34 en la temporada 2009-2010, 31 en la temporada 2010-2011, y 39 más acumulados hasta el momento en la presente temporada). Mientras que Ronaldo suma ya 106 anotaciones desde que disputa la Liga más seguida del mundo alcanzando 1.115 goles por juego (26 en la temporada 2009-2010, 40 en la temporada 2010-2011 y 40 más acumulados hasta el momento en la presente temporada).
Será un deleite atestiguar quién de los dos logrará alzarse con más de los títulos que tienen en disputa.