Apenas hace una semana que los dueños del balón anunciaron con bombo y platillo la creación de la Liga Premier mexicana, una nueva organización que se asentará sobre ocho pilares, entre los que se encuentran: la disciplina, códigos de ética, medios de comunicación y protocolos de espectáculo, por mencionar solamente algunos de los puntos.
A pesar de que los cambios pretenden mejorar la Liga nacional, curiosamente la Federación Internacional de Historia y Estadística (que no tiene mucha credibilidad que digamos) puso al balompié mexicano, ¡aunque usted no lo crea! como la décima Liga del mundo.
Al margen de esta distinción, los brillantes directivos aztecas prometieron que en 60 días estaría listo el protocolo de la nueva estructura que regirá a nuestro querido deporte, y vaya que le hace falta.
Imagínense ustedes que al tiempo que aprobaban los ocho puntos, casi en forma simultánea, paradójicamente se tomaban el atrevimiento de vetar a un medio de comunicación. Esto toma matices dramáticos, en virtud de que son dos de los puntos en los que supuestamente se debe mejorar: “medios de comunicación y códigos de ética”.
En el mismo orden de ideas, qué opinión le merece la actitud asumida por el técnico de los Tigres, Ricardo Tuca Ferreti, hace unos días, cuando ofrecía una conferencia de prensa, en donde (una vez más) perdió la cabeza y utilizando palabras altisonantes contestó de manera mal educada a los representantes de los medios.
Igualmente Tomás Boy en Puebla, durante un entrenamiento, aparentemente golpeo a un fotógrafo quien presentó una querella al respecto en los tribunales competentes del estado. No “pos” sí que hace falta trabajar en ambos aspectos.
¿Quieren más? Hablando de otro de los tristemente célebres “ocho puntos”, de la disciplina, qué les pareció que el codazo que le propinó al termino del partido Tecos vs. Atlante, El Chepe Guerrero al Asistente de Línea José Luis Camargo, quedó únicamente en cuatro partidos de suspensión. Como ya es una costumbre la “Santa Inquisición” actuó sin ética y sin imponer medias disciplinarias.
¿Y del espectáculo apá? Oiga mi’jo, ¿A poco 15 goles en nueve partidos le parecen pocos? ¡No sea usted exigente!
En fin, será cuestión de esperar; ya que sinceramente, como se pudo evidenciar en los ejemplos que mencioné líneas arriba, urgen los cambios que planean realizar. Lo difícil no va a ser ponerlos en el papel, sino llevarlos a la práctica. Para mi gusto se tratará de una misión imposible porque “aunque la nueva Liga se vista de seda… mona se queda”.