Este fin de semana se jugó uno de los partidos más atractivos de la liga italiana, debido a que se enfrentaron dos de los equipos contendientes al título, si no es que los más fuertes en la carrera al mismo: Milan y Juventus.
Y más allá de lo futbolístico, creo que lo que pasó con el trabajo arbitral fue lo más comentado al final del encuentro, pues al Milan le fue anulado un gol de manera equivocada, y que en su momento pudo decidir el rumbo del partido y de la liga.
Por ello, hoy decidí comentar con ustedes mi postura sobre esto que pasa en la cancha y que es juzgado por árbitros, quienes son parte del juego con todo y sus errores.
Creo que hoy ya es necesario el uso de la tecnología en el futbol sobre todo cuando se habla del gol, porque para la marcación de un penal, un fuera de juego u otras cosas, no considero que se deba aplicar, al ser todos estos temas de diálogo, discusión y polémica, los cuales también alimentan a nuestro deporte.
El futbol es una disciplina de goles, y eso es por lo que pagan precisamente los aficionados un boleto para entrar a un estadio, argumento suficiente como para que sea el gol lo único que se tenga que validar a través de la tecnología, porque si nos ponemos a pensar, lo que le sucedió al Milan el fin de semana es lo que menos queremos que pase.
La FIFA y los involucrados en esta decisión, tienen que pensar en lo sano que sería aplicar el uso de la tecnología para la validación de un gol, dejando completa libertad de juzgar el resto de las jugadas a los árbitros, quienes en caso de no contar con tecnología para estos escenarios, podrían verse apoyados por un cuarto silbante en la cancha que se dedique exclusivamente a observar lo que supera la línea de gol, corriendo siempre el riesgo que implica cualquier actividad humana.
fjs