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Una presea áurea no fue lo único ganado por José de Jesús Corona durante aquellas calurosas semanas de otoño. También se adjudicó el honor de portar el gafete de capitán en Londres 2012, si finalmente era elegido para reforzar al Tricolor olímpico.
Ser un auténtico guía para todos en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, lo dejó como una opción prácticamente insuperable, de cara a la máxima justa deportiva del planeta.
Líder dentro del lienzo verde, pero también con gran influencia sobre los chicos Sub-23 en el ámbito personal, virtudes que hicieron sencilla la elección para Luis Fernando Tena.
“[El Flaco] me lo hizo saber [lo mucho que ayudó su desenvolvimiento en la Fiesta de América]”, comparte el portero. “Por lo mismo, estoy muy agradecido con él y vamos a seguir respondiéndole, a apoyar a los compañeros en todo lo que se ocupe”.
Hace ocho años disputó sus primeros Olímpicos, así es que tener una nueva oportunidad y ser nombrado el representante del director técnico en el campo le provoca “un gran honor, agradecimiento por esa confianza”.
“En todo grupo, va a haber un elegido, pero también sabemos que los 18 tenemos que estar hablándonos, alentándonos, y vamos a apoyar a los jóvenes”, reitera. “Ya me tocó vivir unos Juegos Olímpicos y simplemente lo que nos toca es hablar con ellos, porque en lo futbolístico todos conocemos a los jugadores de esta Selección, quienes tienen muchas condiciones”.
Las moralejas que le dejó su participación en Atenas 2004 son un arma que el tapatío desea explotar en favor de un equipo que genera ilusión por doquier.
No duda en considerar que uno de sus principales aportes para esta Selección Mexicana será “la experiencia”.
“Tratar de platicar lo que, en su momento, se dejó de hacer en el pasado, lo que podemos mejorar y hacerles ver que con la unión, el convencimiento que se tenga, se lograrán cosas importantes”, agrega.
Requisito que deberá cumplir, junto a los también refuerzos Carlos Salcido y Oribe Peralta.
“Venimos a respaldarlos y los tres sabemos que sí tenemos una responsabilidad mayor”, concluye un hombre que se familiarizó con ese rol desde aquellas calurosas semanas otoñales.
hgm